Candidaturas Independientes

René Vargas Pineda | Febrero 20, 2017 | (Primera de dos partes)

En la historia político-electoral de México del siglo pasado a la actualidad, el tema de las candidaturas independientes no es una novedad. Los antecedentes más próximos de estas figuras se encuentran desde inicios del siglo XX y hasta casi la mitad. Podemos definir tres momentos importantes, la promulgación de la Ley para la Elección de Poderes Federales en 1918, donde se regula a las candidaturas independientes;

la Ley Electoral Federal de 1946, donde se estableció que solamente los partidos podrán registrar candidatos; el tercer momento, y quizás más trascendental, es la reforma al artículo 35 Constitucional en 2012, a través de la cual se restituyen las candidaturas independientes, adoptando estas figuras un carácter constitucional, formal y legal en el sistema electoral mexicano.

 

Las leyes electorales de 1911 y 1946

 

En 1911 se aprueba la Ley Federal Electoral que “reglamentó por primera vez a través de su Capítulo VIII, denominado De los partidos políticos, la creación de éstos” (Claudia Gamboa y Sandra Valdés en Regulación de los Partidos Políticos. Cámara de Diputados. México, 2007, pag. 9). Esta ley reglamentó la creación y vida interna de los partidos, estipulando los requisitos para su integración. Un año después, en 1912, se reforma la ley, pero no hubo cambios en lo concerniente a los partidos. Para 1916, se crea la Ley Electoral para que se verifiquen las elecciones de diputados al Congreso Constituyente, la cual contempla la postulación de candidaturas independientes. En febrero de 1917 se promulga la nueva Ley Electoral y en su texto seguían contenidas las candidaturas independientes.


En julio de 1918 se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto por el se crea la Ley para la Elección de Poderes Federales, la cual en su artículo 107 a la letra estableció que (DOF, 02-07-1918):


“Los candidatos no dependientes de partidos políticos tendrán los mismos derechos conferidos a los candidatos de éstos, siempre que estén apoyados por 50 ciudadanos del Distrito, que hayan firmado su adhesión voluntaria en acta formal; que tenga un programa político al que deben dar publicidad y se sujeten a los requisitos prevenidos en las fracciones VII y VIII del artículo anterior.


Para que un candidato independiente a Senador o Presidente de la República sea registrado, bastará que llene las condiciones anteriores; pero solo se exigirá que esté apoyado por 50 ciudadanos de cualquier distrito electoral del Estado

 

De esta forma la nueva ley electoral estableció de manera expresa la figura de candidatura independiente, a través de la cual reguló el derecho de los ciudadanos a ser votados, sin la necesidad de ser miembro y/o postulado por un partido. Esta ley tuvo una vigencia de casi 28 años, tiempo durante el cual el acceso a la figura de candidato independiente estuvo en ley.


Durante el sexenio del presidente Manuel Ávila Camacho, en enero 1946, se promulgó la Ley Electoral Federal (DOF, 07-01-1946) que derogó la ley de 1918. Esta nueva ley en su artículo 23 sólo reconoce como partidos políticos a los partidos nacionales. De esta manera se restringió la creación de partidos regionales o locales. Así también en su artículo 60, estableció que solamente los partidos podrán registrar candidatos. Con esta disposición se puso fin a las candidaturas independientes, generando lo que se ha dado en llamar el monopolio de las candidaturas en manos de los partidos políticos.

 

El restablecimiento de las candidaturas independientes.

 

Después de 66 años, en agosto de 2012, se publicó el decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Constitución federal, entre otras la fracción II del artículo 35, mediante el cual se restablece el derecho del ciudadano a participar en los procesos electorales a través de la figura de candidatura independiente. Esta fracción, establece (DOF, 9-08-2012):
“Artículo 35. Son derechos del ciudadano:


(…)


II. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley. El derecho de solicitar el registro de candidatos ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos así como a los ciudadanos que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación.”


Para 2014 se crea la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), la cual dedica el Libro Séptimo a las candidaturas independientes, cuyo objeto es regular dichas candidaturas a los puestos de elección popular para presidente de la República, senadores y diputados federales, estos dos últimos por el principio de mayoría relativa.


De acuerdo con el artículo 371 de la LGIPE, los ciudadanos que tengan la intención de postularse como candidatos independientes deberán contar con el apoyo ciudadano de cuando menos del 1% de la lista nominal del país, cuando se trate para Presidente de la República; y para Senadores y Diputados Federales el 2% del Estado o distrito en que se desea postular.


Así también, dentro de los derechos de los candidatos independientes, se destacan:


1.- La obtención de financiamiento público y privado. En cuanto al financiamiento público, la Ley establece que los candidatos independientes en su conjunto para los tres puestos de elección, tendrán financiamiento como si se tratase de un solo partido de nuevo registro; es decir, que se destinará el 2% del financiamiento público determinado para gastos de campaña. De este monto, se destinará una tercera parte para cada tipo de elección donde participen candidatos independientes. Esto es, el 33.3% para los candidatos a presidente de la República, el 33.3% para los candidatos a senadores y el 33.3% para los candidatos a diputados federales.


2.- Tener acceso a los tiempos de radio y televisión. De igual forma, los candidatos en su conjunto tendrán el acceso a los tiempos de radio y televisión, como si se tratase de un partido político de reciente registro.


Hasta aquí el análisis de la evolución histórica de la figura de las candidaturas independientes a cargos de elección popular a nivel federal. En la siguiente y última parte de este artículo, se abordará el análisis de la regulación de las candidaturas independientes en lo local y el ejercicio de este derecho en el proceso electoral 2014-2015. Para ello se tomarán tres aspectos fundamentales: 1) Las condiciones para acceder a este tipo de candidaturas; 2) el porcentaje mínimo de apoyo ciudadano; 3) Derivado de la propia naturaleza de la postulación de candidaturas a Ayuntamientos (planillas a Presidente y síndico (s), y la lista de regidores), la asignación de regidurías cuando no se haya obtenido el triunfo pero sí una votación tal que le permita a la candidatura independiente tener acceso a la asignación de una o más regidurías. Estos tres aspectos, reflejan la poca homogeneidad de las bases y requisitos que establecen las 32 leyes electorales locales para la postulación de candidaturas independientes.

 

* Consejero del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del estado de Guerrero.

 

 

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